¿Cómo sobrevivir a una extinción masiva?

Salvo para los optimistas por naturaleza, es muy difícil guardar la calma cuando día tras día compruebas que toda la realidad sobre la que has basado tu apuesta profesional se desmorona o, lo que es peor, desaparece sin dejar rastro.

Sí, los conceptos están claros: adaptación, innovación, nuevos mercados y servicios, alianzas, redes sociales… pero, y eso ¿cómo se come cuando ves que pasa el tiempo y te quedas sin espacio? (es un chiste relativista).

Podría dar una respuesta obvia. Ya sabes, las crisis obligan a adaptarse, a buscar nichos y son un ejercicio de depuración del sistema… pero recuerdo las extinciones masivas que, de manera regular, asolan la naturaleza con un coste en vidas y diversidad elevadísimo. ¿Esta es una crisis de extinción? Si eres un dinosaurio o un mamut, no continúes leyendo. No lo sabes pero ya estás muerto.

¿Por qué sobrevivieron los mamíferos y no los dinosaurios?

Algunas ideas (aunque no todas) del tamaño de un ratón:

Primero, tamaño.
Más pequeño, menos necesidades energéticas, menos territorio, menos posibilidades de ser devorado por los grandes. Eso, en lenguaje empresarial, se llama “optimización de recursos”, reducirse al mínimo estratégico, “reducirse al core business”. Hazte pequeño y flexible. Crece sobre alianzas simbióticas.

Segundo, diversificación.
Un alto grado de especialización es una ventaja…relativa. Ejemplos hay muchos. Ahora los expertos de SEM & SEO tiene su agosto pero ¿se adaptarán a otro modelo o a otros medios?
Desde la empresa especializada en comarketing hasta el fabricante de adhesivos industriales, desde el especialista en SAP hasta el distribuidor de portátiles, en un entorno estable la especialización asegura la supervivencia, reduce el número de competidores, ahorra recursos y esfuerzos pero ¿y en crisis? Un handicap.
En tu área hazte más generalista. Extiende tu ámbito profesional en todas direcciones (arriba, abajo, izquierda y derecha) y ofrece a tus clientes y al mercado una visión más integrada y polivalente. La especialización en tiempos de cambio tan profundo puede suponer que un día te quedes sin mercado sin darte cuenta. Sin embargo, una visión más amplia te asegura distintos nichos donde actuar.

Tercero, alta capacidad reproductiva
Los mamíferos eran buenos reproductores; muchas camadas con pocas crías y el cuidado de los vástagos supusieron una ventaja competitiva frente a otros modelos reproductivos. Y esto ¿cómo se come en la empresa? Yo lo planteo en dos sentidos.
Por un lado, comunicación. Duplícate “n” veces en la red, difunde tus fortalezas, tu conocimiento, tus proyectos y tus clientes. Hazte oír y hazte ver: seminarios, eventos, foros, blogs, redes sociales, mk 2.0… Muéstrate sin miedo y deja que tus “clones cibernéticos” se expandan por el ciberespacio. Alguno de tus genes digitales, con un poco de suerte, encontrarán un espacio donde prosperar y tú con ellos.
Por otro, referente. Muestra a los demás tu personal manera de hacer las cosas, cómo dirigir, cómo colaborar, cómo resolver un problema, cómo vender, cómo comprar, cómo planificar… Tus becarios o tus jóvenes colaboradores profesionales, tus proveedores o tus clientes cuando interactuen en el mercado se llevarán consigo parte de lo que eres, de cómo haces las cosas y tus genes se expandirán. Siendo egoísta y más tabernario, invierte en personas para encontrar empleo en el futuro. Siendo políticamente correcto, toda buena acción lleva consigo una buena consecuencia (esto no es una broma relativista, es puro cinismo).

Cuarto, metabolismo acelerado
¿Dónde ha radicado el éxito de los mamíferos? Vive deprisa, muere joven.
Es muy importante estar en permanente proceso de cambio, ir más rápido que el propio tiempo. Nuevos mercados, nuevos clientes, nuevos servicios, nuevas visiones, nuevos productos, nuevos modelos, nuevas alianzas, nuevos procesos… Es lo que llaman los relamidos de las escuelas de negocio innovación. O lo que es lo mismo, no limitar tu carrera profesional o tu empresa a una línea, una especialización o una manera de hacer las cosas. Cambia permanentemente acumulando experiencia y buscando nuevos mercados o nuevos productos o nuevos servicios. Cambia muchas veces y muy a menudo, en las pequeñas y en las grandes cuestiones.

El principal enemigo en una extinción masiva sobre nosotros mismos. No te limites ni limites tu empresa aún cuando pueda parecer que no hay nada que hacer. Sobrevivir está escrito en nuestros genes, léelos de nuevo y adelante, sin miedo. ¿Qué te queda por perder?
Sí, las condiciones medioambientales son terribles y cambiantes: las junglas se transforman en desiertos, los mares calientan sus aguas, las praderas son ahora casi eriales y los océanos inundarán las costas. En el camino muchos nos quedaremos como fósiles en los estratos de piedra pero otros, posiblemente tú, lograrán sobrevivir. El resto acumularemos polvo sobre los estantes de las galerías de los museos paleontológicos.

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