El pez pequeño se come al grande

Una de las características críticas es la velocidad de adaptación de las organizaciones a los cambios en su entorno.

¿Cuestión de tamaño? No, cuestión de modelo organizativo.

La naturaleza ha aplicado siempre es el mismo modelo evolutivo. En ecosistemas estables, con excedentes de energía, los organismos tienden a crecer de tamaño. Es sencillo. Crecer es una solución sencilla para eludir a los depredadores pero conlleva unas necesidades energéticas crecientes. Por ejemplo, un elefante o una ballena. De hecho, su tamaño es capaz de alterar el entorno, de adaptarlo a sus necesidades. O, trasladado a nuestro terreno, cuánto más grande menos amenazas de compra y más fuerza para liderar el mercado.

Pero, ¿qué ocurre cuando se reduce la provisión de energía, cuando cambia el ecosistema? Como ocurrió hace 65 millones de años, los grandes saurios dieron paso a los pequeños mamíferos. O lo que es lo mismo, las gigantescas máquinas biológicas, con necesidades elevadas de energía, dieron paso a modelos biológicos más “ahorradores” en términos de eficiencia energética y más polivalentes.

Trasladado al mundo empresarial, el paralelismo es evidente (aunque no científico).

Las grandes corporaciones, organizadas como un único sistema, precisan de mercados inmensos, globales, relativamente estables y una reducción en el consumo o un cambio en el modelo tienden a provocar su colapso.

¿Es el fin de las multinacionales? No, es el fin de las macro-organizaciones.

Hace años tuve la suerte de colaborar con un directivo de una multinacional nórdica que me comentó los profundos cambios que estaba sufriendo su organización. La macro-empresa había sido dividida en micro-empresas. Cada unidad de negocio operaba como una empresa independiente, no sólo con su propia cuenta de resultados, sino con autonomía para atacar mercados, operar en precios. contratar profesionales y asignar recursos. El tránsito no fue sencillo pero las consecuencias, en términos de competitividad y eficiencia, fueron inmejorables.

Es evidente que en un entorno tan caótico y tenso como el actual, sistemas que necesiten enormes cantidades de energía para operar tienen los días contados.

Es el momento de los mamíferos, de estructuras extraordinariamente dinámicas, adaptables, colaborativas y capaces de aprovechar rápidamente cualquier oportunidad del mercado.

Su empresa, ¿cuánto tiempo tarda en adaptarse al mercado?

Sus competidores, ¿son más rápidos y eficientes?

¿Cuál es el Gap que media entre su capacidad de adaptación y la de sus competidores?

¿Su empresa es un dinosaurio?

Aprenda de los pequeños, de su velocidad, de su capacidad para innovar, para aprovechar las oportunidades, para adaptarse.

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